El trastorno bipolar es una condición de salud mental que genera cambios marcados en el estado de ánimo, la energía y la capacidad para realizar actividades cotidianas. No se trata de “cambios normales de humor”, sino de episodios que pueden afectar significativamente la vida personal, familiar y laboral.
Existen diferentes tipos de trastorno bipolar, pero en general se caracteriza por:
- Episodios de manía o hipomanía: euforia excesiva, aumento de energía, disminución de la necesidad de dormir, impulsividad.
- Episodios depresivos: tristeza profunda, pérdida de interés, fatiga, dificultad para concentrarse, pensamientos negativos.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoce que los trastornos mentales, incluido el bipolar, son condiciones médicas que requieren diagnóstico y tratamiento oportuno, al igual que cualquier otra enfermedad crónica.
¿Tiene tratamiento?
Sí. El tratamiento suele incluir:
- Medicación estabilizadora del estado de ánimo
- Psicoterapia
- Acompañamiento continuo por profesionales de salud
Señales de alerta para consultar:
- Cambios extremos en el estado de ánimo
- Conductas impulsivas o de alto riesgo
- Episodios de tristeza profunda que interfieren con la vida diaria
- Alteraciones importantes en el sueño
El papel de la familia y el entorno
El apoyo, la comprensión y la información reducen el estigma. Escuchar sin juzgar y acompañar en el proceso de tratamiento puede marcar una gran diferencia.
Hablar de salud mental con respeto y empatía es construir una sociedad más consciente y solidaria.



