Tu piel merece cuidado, atención y tiempo
El melanoma es uno de los tipos más agresivos de cáncer de piel, pero también uno de los más prevenibles si se detecta a tiempo.
La exposición prolongada al sol sin protección es uno de los principales factores de riesgo. Por eso, es fundamental usar protector solar, evitar la exposición en horas de mayor radiación y vigilar cualquier cambio en lunares o manchas en la piel.
Una forma sencilla de revisarlos es fijarte si el lunar cambia: si no es simétrico, tiene bordes irregulares, presenta varios colores, es más grande de lo habitual o ha evolucionado con el tiempo. Estas pueden ser señales de alerta.
Cuidar tu piel es un hábito diario que puede marcar la diferencia.



