Detrás de cada cuidado, hay una mamá que también necesita apoyo
El Día Mundial de la Salud Mental Materna nos invita a poner la mirada en el bienestar emocional de las madres, un aspecto fundamental que muchas veces pasa desapercibido.
Durante el embarazo, el parto y el posparto, las mujeres atraviesan cambios físicos, hormonales y emocionales que pueden aumentar el riesgo de presentar ansiedad, depresión posparto u otros trastornos de salud mental.
Hablar de salud mental materna es reconocer que cuidar también implica ser cuidada. Es validar emociones, acompañar sin juzgar y garantizar acceso a atención oportuna y de calidad.
El bienestar de una madre impacta directamente en su entorno, en su familia y en el desarrollo de sus hijos. Por eso, es clave fortalecer redes de apoyo y promover una cultura donde pedir ayuda sea visto como un acto de valentía.
Hoy reafirmamos la importancia de cuidar a quienes cuidan.



