El 10 de septiembre se conmemora el Día Mundial para la Prevención del Suicidio, una fecha para recordar la importancia de prestar atención a la salud mental y fortalecer los vínculos que nos permiten acompañarnos en momentos difíciles.
En ocasiones, una persona puede estar atravesando una situación que no resulta evidente para quienes la rodean. Por eso, escuchar con atención, acercarse sin juzgar y preguntar cómo se siente puede ser un primer paso para brindar apoyo.
¿Cómo podemos acompañar?
Cuando alguien expresa que está pasando por un momento difícil, algunas acciones pueden ayudar:
- Escuchar: permitir que hable de lo que está viviendo sin minimizar sus sentimientos.
- Preguntar: acercarse de manera directa y respetuosa sobre cómo se siente.
- Acompañar: procurar que no enfrente la situación en soledad y ayudarle a buscar apoyo.
- Orientar: facilitar el contacto con profesionales o servicios de salud mental.
Algunas señales que requieren atención
Cambios importantes en el comportamiento o en el estado de ánimo pueden indicar que una persona necesita apoyo. Entre ellos se encuentran el aislamiento, la desesperanza, cambios marcados en sus hábitos, hablar sobre la muerte o expresar que no encuentra motivos para continuar.
Una señal por sí sola no permite determinar que exista riesgo de suicidio. Sin embargo, cuando estos cambios generan preocupación, es importante acercarse, escuchar y buscar orientación profesional.
Pedir ayuda es importante
La atención oportuna puede contribuir a disminuir el riesgo y favorecer el bienestar de las personas. Si tú o alguien cercano está atravesando una situación emocional difícil, buscar apoyo de un profesional de la salud es un paso importante.
Cuidar la salud mental también significa estar presentes, escuchar y acompañar. A veces, una conversación puede ser el comienzo para encontrar ayuda.



